Situada en una tranquila y encantadora callejuela del centro histórico de Pollensa, esta típica propiedad mallorquina ofrece una oportunidad única para adquirir una casa adosada con carácter y un soleado espacio exterior: una auténtica joya en el corazón del casco antiguo. El jardín privado, de aproximadamente 65 metros cuadrados, invita a relajarse al aire libre.
El apartamento se distribuye en la primera y segunda planta (la planta baja es una vivienda independiente sin acceso al jardín). La primera planta consta actualmente de tres dormitorios, dos baños, un acogedor salón, un comedor y una cocina bien equipada con lavadero independiente.
La segunda planta ofrece 80 metros cuadrados adicionales de espacio diáfano con gran potencial. Aquí se podría crear una espaciosa suite principal o dormitorios adicionales con un baño extra, según sus preferencias.
Esta propiedad combina el auténtico encanto de época con diversas posibilidades de diseño y es ideal para los amantes de la arquitectura mallorquina que desean vivir en una de las zonas más cotizadas de la isla. Una reforma con estilo puede convertirla en un hogar muy especial.